La Esclavitud en Línea

December 29, 2020
Columna
por:
No items found.
Standsome Worklifestyle

Es claro que la pandemia nos tomó por sorpresa y que ni siquiera los gobiernos estaban preparados para enfrentar esta situación, incluso por más desarrollado que fuera el país. En latinoamérica no podía esperarse lo contrario, sabiendo el mal manejo que se la ha dado a cada crisis que se presenta. En Colombia, además de los graves problemas de desempleo que ya teníamos, la brecha de desigualdad que es cada vez mayor y la corrupción que no cesa; afloró otro de los grandes problemas que no hemos prestado la suficiente atención: la esclavitud laboral. 


En Colombia estamos acostumbrados a “ponernos la camiseta” como dicen en muchas empresas apelando al compromiso que cada empleado debe dar de sí mismo a la compañía con la que debe estar agradecido porque le garantiza un sueldo que le permite llevar comida a su casa y mantener a su familia, sin importar las condiciones laborales, lo importante es tener trabajo. 


En la universidad y en la familia nos enseñan a cuidar el trabajo, (algo cultural en nuestra sociedad) el empleador sigue aplicando las obsoletas prácticas feudales presionando a su empleado a entregar todo de sí, su compromiso y su lealtad con  jornadas de sol a sol, sin consideración alguna con respecto a su vida personal y entorno familiar. De ahí la premisa: “El empleado del mes”. Siempre es el que más tiempo pasa en la compañía, es el más abnegado y fiel, el que menos se queja, el que hace el doble de trabajo, el que incluso asume responsabilidades que no son de sus funciones, el que se “destaca”. 


Con el surgimiento de las startups y la nueva ola de estas empresas de tecnología que nos muestran un ambiente laboral con líderes y no jefes, donde todos son parte importante de la compañía, algunas nuevas empresas en Colombia comenzaron a implementarlo, ofreciendo un ambiente laboral “revolucionario” una nueva forma de trabajo distante de las antiguas corporaciones donde existe hasta un código de vestuario. 


Pero, con la “nueva normalidad” aparece el trabajo en casa y el teletrabajo; cabe resaltar que son dos formas de implementación distintas. Si bien es una modalidad que algunas multinacionales venían implementando como una forma de solventar la pérdida de tiempo en desplazamientos y tráfico, para la mayoría llegó súbitamente. Sin tiempo de adaptación, sin posibilidad de separar el espacio laboral del personal. 


Un gran porcentaje de personas está cómoda trabajando desde casa, porque evitan el uso del transporte público, pierden menos tiempo en el tráfico y en los desplazamientos, porque pueden usar ropa cómoda y comer en casa, incluso porque tienen la posibilidad de pasar más tiempo con su familia. Sin embargo, también han sentido que el trabajo ha aumentado o hasta se ha duplicado con respecto al habitual, el estar en la casa “les permite contestar en horas no laborales” seguir trabajando más de la cuenta  excediendo la jornada laboral. 


Actualmente en el congreso cursa un proyecto de ley para regular el trabajo en casa,debido a que precisamente la legislación presenta vacíos y aunque en lo que respecta a la jornada laboral, sí existe pero no se cumple. Pues si el empleado se “queja” ya es considerado un mal elemento o simplemente “no puede laborar bajo presión”. 


No se trata de legislar sobre jornadas, si no que de verdad las empresas no abusen de sus empleados y respeten el derecho a la “desconexión laboral”. En países desarrollados la jornada laboral  es incluso menos de  40 horas, y está demostrado que la productividad se ha incrementado. Esta sería una verdadera revolución en Colombia en cuanto a la relación Beneficio-Productividad y por ende costo. 


En China, hay una creciente preocupación entre la población porque se está despertando una nueva forma de “protesta” por así llamarlo, y es que los empleados profesionales en cargos directivos o administrativos, no operativos, tienen un horario que le llaman 996 porque laboran en jornada de 9:00 am a 9:00 pm por seis días a la semana. Lo que los ha llevado a quedarse despiertos durante la noche, en algunos casos salir en las horas de la madrugada para sentir que tienen libertad. Esta práctica repercute en su salud física y mental, porque no descansan lo suficiente. 


Somos seres humanos y estamos compitiendo contra las máquinas, en algún futuro probablemente los robots podrán hacer todo el trabajo que hacemos hoy día, y muchos oficios se extinguirán o pasarán a ser realizados por una máquina, pero por ahora no es así, por lo tanto es justo que nosotros como seres humanos tengamos el descanso necesario para cumplir con nuestras labores o aprovechar el tiempo libre para seguir educándonos o para nuestros pasatiempos. 


Es importante que se  establezcan horarios porque tenemos derecho a la desconexión laboral aunque estemos trabajando desde casa, así que contestar un correo a la media noche aparentemente no implica ningún esfuerzo, eso hace parte del trabajo, por lo tanto debemos separar los espacios. 


En la modalidad de Teletrabajo la empresa está obligada a proveer un espacio y las herramientas necesarias al empleado así como también un auxilio de conectividad, el proyecto de ley busca regular estas condiciones para quienes hacen trabajo en casa, puesto que en algunos casos el empleado es quien asume o dispone de sus propias herramientas de trabajo, la conectividad y la energía  fuentes necesarias para realizar las labores. 


Como lo mencioné anteriormente no estábamos preparados para esta situación y los hogares de las personas no siempre cuentan con un espacio para ubicarse como si fuera la oficina, algunos empleados tuvieron que invertir en escritorios y en adecuar sus espacios para crear una oficina en casa, otros tuvieron hasta que mudarse de casa porque donde vivían no se prestaba para concentrarse. 


Llevamos el trabajo a casa y ahí se quedó. Nos disculpamos porque se cae el internet o por  el reciclador que pregona con megáfono, igualmente pedimos disculpas porque el niño apareció en plena reunión o el perro ladra mientras estamos en otra de las tantas reuniones que se generan en un día. Nos reunimos online más de lo que nos veíamos en la oficina. 


Los espacios personales son importantes, pasar tiempo con la familia, retirarse a ver una película o cualquier pasatiempo que tengamos, eso es parte de nuestras vidas también, tal vez todos soñamos con tener un trabajo que nos haga feliz y que sea tan emocionante que no lo sintamos como tal, sin embargo, trabajar es parte de nuestro sistema, sino no podríamos obtener todas esas pequeñas victorias que nos hacen felices: la casa nueva, una maestría, un carro, un viaje, etc. 


Es importante que el trabajo cuide de nosotros, aunque existan mil  personas detrás de nuestro puesto, lo que hacemos es valioso y debemos aprender a valorarnos como seres humanos y como trabajadores, no permitir que vulneren nuestros derechos ni se aprovechen de nuestras necesidades. 


Desde luego todo esto es de conocimiento de los jefes de los departamentos de recursos humanos de las compañías, que en muchos casos olvidan la esencia del verdadero recurso humano. Parafraseando a Richard Brandson cuando manifiesta: “Los clientes no son lo primero, lo primero son los empleados, SI CUIDAS A TUS EMPLEADOS, ELLOS CUIDARÁN DE TUS CLIENTES”.


La Esclavitud en Línea

Columna
por:
No items found.
December 29, 2020

Galería

No items found.
Standsome Worklifestyle

Es claro que la pandemia nos tomó por sorpresa y que ni siquiera los gobiernos estaban preparados para enfrentar esta situación, incluso por más desarrollado que fuera el país. En latinoamérica no podía esperarse lo contrario, sabiendo el mal manejo que se la ha dado a cada crisis que se presenta. En Colombia, además de los graves problemas de desempleo que ya teníamos, la brecha de desigualdad que es cada vez mayor y la corrupción que no cesa; afloró otro de los grandes problemas que no hemos prestado la suficiente atención: la esclavitud laboral. 


En Colombia estamos acostumbrados a “ponernos la camiseta” como dicen en muchas empresas apelando al compromiso que cada empleado debe dar de sí mismo a la compañía con la que debe estar agradecido porque le garantiza un sueldo que le permite llevar comida a su casa y mantener a su familia, sin importar las condiciones laborales, lo importante es tener trabajo. 


En la universidad y en la familia nos enseñan a cuidar el trabajo, (algo cultural en nuestra sociedad) el empleador sigue aplicando las obsoletas prácticas feudales presionando a su empleado a entregar todo de sí, su compromiso y su lealtad con  jornadas de sol a sol, sin consideración alguna con respecto a su vida personal y entorno familiar. De ahí la premisa: “El empleado del mes”. Siempre es el que más tiempo pasa en la compañía, es el más abnegado y fiel, el que menos se queja, el que hace el doble de trabajo, el que incluso asume responsabilidades que no son de sus funciones, el que se “destaca”. 


Con el surgimiento de las startups y la nueva ola de estas empresas de tecnología que nos muestran un ambiente laboral con líderes y no jefes, donde todos son parte importante de la compañía, algunas nuevas empresas en Colombia comenzaron a implementarlo, ofreciendo un ambiente laboral “revolucionario” una nueva forma de trabajo distante de las antiguas corporaciones donde existe hasta un código de vestuario. 


Pero, con la “nueva normalidad” aparece el trabajo en casa y el teletrabajo; cabe resaltar que son dos formas de implementación distintas. Si bien es una modalidad que algunas multinacionales venían implementando como una forma de solventar la pérdida de tiempo en desplazamientos y tráfico, para la mayoría llegó súbitamente. Sin tiempo de adaptación, sin posibilidad de separar el espacio laboral del personal. 


Un gran porcentaje de personas está cómoda trabajando desde casa, porque evitan el uso del transporte público, pierden menos tiempo en el tráfico y en los desplazamientos, porque pueden usar ropa cómoda y comer en casa, incluso porque tienen la posibilidad de pasar más tiempo con su familia. Sin embargo, también han sentido que el trabajo ha aumentado o hasta se ha duplicado con respecto al habitual, el estar en la casa “les permite contestar en horas no laborales” seguir trabajando más de la cuenta  excediendo la jornada laboral. 


Actualmente en el congreso cursa un proyecto de ley para regular el trabajo en casa,debido a que precisamente la legislación presenta vacíos y aunque en lo que respecta a la jornada laboral, sí existe pero no se cumple. Pues si el empleado se “queja” ya es considerado un mal elemento o simplemente “no puede laborar bajo presión”. 


No se trata de legislar sobre jornadas, si no que de verdad las empresas no abusen de sus empleados y respeten el derecho a la “desconexión laboral”. En países desarrollados la jornada laboral  es incluso menos de  40 horas, y está demostrado que la productividad se ha incrementado. Esta sería una verdadera revolución en Colombia en cuanto a la relación Beneficio-Productividad y por ende costo. 


En China, hay una creciente preocupación entre la población porque se está despertando una nueva forma de “protesta” por así llamarlo, y es que los empleados profesionales en cargos directivos o administrativos, no operativos, tienen un horario que le llaman 996 porque laboran en jornada de 9:00 am a 9:00 pm por seis días a la semana. Lo que los ha llevado a quedarse despiertos durante la noche, en algunos casos salir en las horas de la madrugada para sentir que tienen libertad. Esta práctica repercute en su salud física y mental, porque no descansan lo suficiente. 


Somos seres humanos y estamos compitiendo contra las máquinas, en algún futuro probablemente los robots podrán hacer todo el trabajo que hacemos hoy día, y muchos oficios se extinguirán o pasarán a ser realizados por una máquina, pero por ahora no es así, por lo tanto es justo que nosotros como seres humanos tengamos el descanso necesario para cumplir con nuestras labores o aprovechar el tiempo libre para seguir educándonos o para nuestros pasatiempos. 


Es importante que se  establezcan horarios porque tenemos derecho a la desconexión laboral aunque estemos trabajando desde casa, así que contestar un correo a la media noche aparentemente no implica ningún esfuerzo, eso hace parte del trabajo, por lo tanto debemos separar los espacios. 


En la modalidad de Teletrabajo la empresa está obligada a proveer un espacio y las herramientas necesarias al empleado así como también un auxilio de conectividad, el proyecto de ley busca regular estas condiciones para quienes hacen trabajo en casa, puesto que en algunos casos el empleado es quien asume o dispone de sus propias herramientas de trabajo, la conectividad y la energía  fuentes necesarias para realizar las labores. 


Como lo mencioné anteriormente no estábamos preparados para esta situación y los hogares de las personas no siempre cuentan con un espacio para ubicarse como si fuera la oficina, algunos empleados tuvieron que invertir en escritorios y en adecuar sus espacios para crear una oficina en casa, otros tuvieron hasta que mudarse de casa porque donde vivían no se prestaba para concentrarse. 


Llevamos el trabajo a casa y ahí se quedó. Nos disculpamos porque se cae el internet o por  el reciclador que pregona con megáfono, igualmente pedimos disculpas porque el niño apareció en plena reunión o el perro ladra mientras estamos en otra de las tantas reuniones que se generan en un día. Nos reunimos online más de lo que nos veíamos en la oficina. 


Los espacios personales son importantes, pasar tiempo con la familia, retirarse a ver una película o cualquier pasatiempo que tengamos, eso es parte de nuestras vidas también, tal vez todos soñamos con tener un trabajo que nos haga feliz y que sea tan emocionante que no lo sintamos como tal, sin embargo, trabajar es parte de nuestro sistema, sino no podríamos obtener todas esas pequeñas victorias que nos hacen felices: la casa nueva, una maestría, un carro, un viaje, etc. 


Es importante que el trabajo cuide de nosotros, aunque existan mil  personas detrás de nuestro puesto, lo que hacemos es valioso y debemos aprender a valorarnos como seres humanos y como trabajadores, no permitir que vulneren nuestros derechos ni se aprovechen de nuestras necesidades. 


Desde luego todo esto es de conocimiento de los jefes de los departamentos de recursos humanos de las compañías, que en muchos casos olvidan la esencia del verdadero recurso humano. Parafraseando a Richard Brandson cuando manifiesta: “Los clientes no son lo primero, lo primero son los empleados, SI CUIDAS A TUS EMPLEADOS, ELLOS CUIDARÁN DE TUS CLIENTES”.


Prohibida su reproducción parcial o total, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su autor y Revista Level.

COPYRIGHT © 2020 RevistaLevel.com.co

Lo mejor de Revista Level enviado a tu email

Inscríbete para obtener los mejores contenidos sobre género, feminismo y comunidad LGBT

¡Gracias por inscribirte!

Te enviaremos a tu correo
nuestras publicaciones.

¡Ups! Algo salió mal, intenta de nuevo.

Al inscribirte a este correo electrónico, aceptas recibir noticias, ofertas e información de Revista Level Human Rights. Haz clic aquí para visitar nuestra Política de Datos. En cada correo electrónico se proporcionan enlaces para cancelar tu suscripción.

Arriba