Del 10 al 1: Canciones Machistas que Hemos Cantado toda la vida

June 9, 2019
Artículo
por:

Hoy en día somos conscientes de cómo el machismo se ha propagado en la cultura, de eso no hay duda, especialmente a través del arte y los medios; por eso me decidí a hacer una lista de canciones machistas que hemos cantado o bailado toda la vida.

Esta lista tiene aportes de amigos, familiares y compañeros de trabajo. Y mientras la hacía me di cuenta de un común denominador entre todas las canciones, y es que son románticas, la mayoría. Razón por la cual no se puede hablar de misoginia porque a diferencia de esta, el machismo se esconde en forma de amabilidad, de amor apasionado y puro hacia una mujer hasta llegar a cometer alguna locura en nombre de ese amor.

Y así, eso que antes veíamos romántico, hoy ya no lo es tanto, simplemente porque con el pasar del tiempo hemos aceptado de manera firme y con fuerza la convicción de que las mujeres no somos un objeto del cual el hombre pueda poseer o desposeer (y viceversa); pero que por el trasfondo histórico, social y cultural, hemos estado presentes como sustancia de deseo y propiedad, no sólo del hombre, por los siglos de los siglos.

Sin más preámbulo, adelante encontrarán mi ranking de canciones machistas de esas que llamamos “viejitas” y que han sido cantadas de generación en generación, hasta el día de hoy, incluso las disfrutamos. No hay reguetón ni ninguna canción pop. De esas, hay muchas, y ya las conocemos y hasta las cantamos “porque suenan bien”. Pero antes, en la época de nuestros padres, e incluso en nuestra infancia, aún la sociedad no era consciente del machismo tan extremo con el que convivimos en casi todas las esferas de la vida. Y la música es y siempre ha sido una de ellas.


10. La media vuelta – Luis Miguel (José Alfredo Jiménez)


Esta canción, que fue compuesta por José Alfredo Jiménez pero que en su versión más famosa es cantada por Luis Miguel, es el ejemplo perfecto de la romantización del machismo en una relación.

Con esa armonía suave con la que comienza y la voz del Sol de México, hace que las frases que se pronuncian suenen lindas, la letra dice:

Te vas porque yo quiero que te vayas.

A la hora que yo quiera te detengo.

Yo sé que mi cariño te hace falta

Porque quieras o no, Yo soy tu dueño.

Este es el tipo de amor posesivo del que se supone todos tratamos de huir. Navega en esta canción el prototipo de macho que supuestamente sufre por el desamor de la mujer pero es él quien tiene el control. No, ¿cómo así que él la maneja a ella? No eres dueño de nadie. Thank You, next.

9. La falla fue tuya – Diomedes Díaz

En esta joya, el Cacique de la Junta nos trae su versión más machista, categorizando ciertos comportamientos como buenos o malos, o mejor, bien o mal vistos según si los comete el hombre o la mujer:


Yo sé bien que te he sido infiel

pero en el hombre casi no se nota

pero es triste que lo haga una mujer

porque pierde valor y muchas cosas


Desde ya, la infidelidad es triste y daña a cualquiera de los extremos de una relación. Pero con esta frase, la canción está reafirmando esa concepción de que el hombre puede hacer cuanto quiera en una relación y la mujer no, porque pues, el honor de macho herido.

El machismo estableciendo comportamientos relacionales tóxicos desde siempre.

8. Ceniza fría – Los Chiches del Vallenato

Otro vallenato machista. ¡Qué sorpresa!

Oye mujer...

No es que yo diga que eres sin valor

Tú eres la misma y tal vez mejor

Pero es que ya yo no quiero

Sinceramente no puedo

El primero fue primero

Y de segundo no quiero

Prefiero serte sincero

El primero fue primero

Ya de segundo no quiero

Es que no quiero y no quiero

Esta canción es de esas que lo hace enfurecer a uno cuando presta atención de verdad; cuando uno la escucha completa y entiende el contexto, se da cuenta de que el cantante está triste e incluso enojado porque la mujer que dice amar, ya tuvo otro, en la cama. Es decir, como la virginidad se la dio a otro, por eso él ya no la quiere. Y eso, justamente, le quitó todo el valor que ella podía tener para él.

Qué descaro.

7. Cascos ligeros – Alejandro Fernández


Quise tratarte

Como gente y no te gusta

Quieres vivir

Como potranca desbocada

Puedes largarte

La verdad ya no me asusta

Pa' yeguas brutas

Las encuentro por manada

Ya me di cuenta

Que tú no sabes de riendas

Sientes la silla

Y no dejas de reparar

Eres tan bronca

Que cualquier soga revientas

Pues te me largas

Ahora mismo a otro corral

El denominado Potrillo Alejandro Fernández, tenía que hacer honor a su apodo y sacar una canción poniendo a la mujer como su potra. Esta letra, básicamente dice que la mujer es una yegua para domar, reafirmando la concepción de que el hombre es domador y la mujer un animal, una fiera más precisamente, a domesticar. Por Dios.

Además, popularmente, la expresión “cascos ligeros” en México, o lo que acá conocemos como “casquisuelta”, hace referencia a una mujer que lleva una vida sexual “fácil”. Es decir, lo que para muchos hombres es normal, es mal visto en la mujer.

Coherencia.

6. El parrandero – Pastor López


¿Quién no ha cantado y gozado con la música de Pastor López en fin de año? Pues ha llegado a ser uno de los íconos de la fiesta navideña. Así que cuando me encontré con esta canción, me sorprendí de que nunca había prestado atención:

Por qué me reprochas mi amor que yo ande tomando

Si hace tiempo te lo advertí, vete acostumbrando

Ahora vuelvo a casa creyendo que me estás guardando comida, cariño y te encuentro celosa y rabiando

Cuando nos conocimos te dije que yo era parrandero

Y tú me contestaste y eso no importa yo así te quiero

Me gusta el ponche y el trago fuerte, me gusta el vino y la serenata

Andar de farra con los amigos y la sonrisa de una mulata


No está mal que a él le guste la parranda y las mujeres, cada uno hace lo que quiere. Lo que está mal es que la mujer tenga que aguantarse esas cosas. Y lo más sorprendente, es que ella le diga “no importa yo así te quiero”, actitud que era normal para la época en que se escribió la canción, porque era común que las mujeres tenían que aguantarse todas las cosas que el hombre hiciera para no perder su esposo y quedar avergonzadas ante la sociedad, y también, porque se propagaba la idea de que el amor era aguantarlo todo. Y, pues no.


5. La ingrata – Café Tacvba

Esta canción es machista principalmente porque termina en un feminicidio:

Ingrata, no me digas que me quieres

No me digas que me adoras, que me amas, que me extrañas

Que ya no te creo nada

Ingrata, qué no ves que estoy sufriendo

Por favor hoy no me digas que sin mí te estás muriendo

Que tus lágrimas son falsas

Tú desprecias mis palabras y mis besos

Pues si quiero hacerte daño, solo falta que yo quiera

Lastimarte y humillarte

Ingrata, aunque quieras tú dejarme

Los recuerdos de esos días, de las noches tan oscuras

Tú jamás podrás borrarte

Por eso ahora tendré que obsequiarte

Un par de balazos pa' que te duela

Y aunque estoy triste por ya no tenerte

Voy a estar contigo en tu funeral


Con esta canción, la agrupación mexicana consiguió el premio MTV al mejor video latinoamericano en el año 1995 y hace parte de las listas de las mejores canciones de rock en español. Pero en los últimos años, la banda decidió que no interpretaría más la canción.

Y es que claro, hoy en día, cualquier alusión a un feminicidio es alarmante. Pero antes no. Probablemente para la época, esta canción era tomada como una más de despecho cantada por jóvenes inmaduros y exagerados y que quizás nunca se haría real.

Pero hoy sabemos que una cosa así, sí puede ser real.

4. Te compro tu novia – Los Cantantes de Ramón Orlando

Como buena conocedora del merengue, me sorprendí cuando un compañero de trabajo me presentó esta canción. No la había escuchado antes, nunca la he bailado en una fiesta, pero me dijo mi mamá que es un clásico y estuvo muy de moda en un tiempo. Va algo así:


Te compro tu novia

no voy a regatear el precio

ni de pronto el valor.

Te la compro

no creo que saldría cara

ni aunque cueste un millón.

Pues tú me has dicho que

es linda y apasionada

y es buena y adinerada

no cela nunca por nada

y sabe hacerlo todo en la casa.

No sale ni a la esquina

no habla con la vecina

no gasta y economiza

y todo lo resuelve tranquila.

Es frustrante porque le pone precio a la mujer según lo que ella haga fuera y dentro de la casa. Le está diciendo a su amigo que le venda su novia, pues es apasionada y no cela (como si los celos fueran exclusivos de las mujeres) y hace todo en la casa, claro, porque las mujeres solo estamos para estar en la casa.

3. Talento de Televisión – Willie Colón

Si no es porque en una época, un amigo me dedicó esta canción en broma, según él yo no sabía bailar, pero era linda, nunca le hubiera prestado tanta atención:

Y le trae la historia de una mamita en televisión

Que con su trasero supo ganarse la admiración

Causó entre los actores gran simpatía por su esplendor

Y entre las actrices la antipatía por la razón

De que su palanca fuera su cuerpo y no su valor

No tiene talento, pero muy buena moza

Tiene buen cuerpo y es otra cosa

Muy poderosa en televisión

Tiene un trasero que causa sensación

Esta canción, de manera automática lo pone a uno a bailar y a cantar apenas empieza a sonar. Escuché alguna vez que en el medio está el chisme de que esta canción Willie Colón la compuso inspirado en Thalía, pero la verdad es que esta canción fue compuesta por Amilcar Boscán por allá en los 70´s.

Cuenta la historia de una mujer que consigue escalar en el mundo de la televisión por su cuerpo, por su “trasero que causa sensación” pero no porque tenga algún talento, y, además, es una crítica contra ella, por usar su cuerpo como el medio para tener éxito, dejando por fuera el hecho de que en la mayoría de los casos, son los hombres de la industria los primeros en aprovecharse de su poder y su posición, para hacerle propuestas indecentes y acosar a las mujeres prometiéndoles con eso una carrera de éxito, y porque en la mayoría de industrias a una mujer le miran primero su físico antes que su talento o su preparación.

Lejos de ser solo una canción, es una realidad dentro de la industria a lo que se someten las mujeres. Historias como estas conocemos muchas.

(Y, Camilo, sí sé bailar.)

2. La celosa – por Carlos Vives


¿Quién no ha cantado esta canción en una reunión familiar con una parranda vallenata o con sus amigos en un paseo en la piscina? No pude escoger una parte pequeña de la canción solamente, porque casi todas las frases son polémicamente machistas. Va así:


Cuando salga de mi casa y me demore por la calle no te preocupes Juanita

porque tú muy bien lo sabes que me gusta la parranda y tengo muchas amistades

y si acaso no regreso por la tarde volveré al siguiente día en la mañanita

y si acaso no regreso por la tarde volveré al siguiente día en la mañanita

si me encuentro con alguna amiga que me brinda su cariño yo le digo que la quiero

pero no es con toda el alma solamente yo le presto el corazón por un ratico

todo eso son amores pasajeros y a mi casa vuelvo siempre completito


Negra no me celes tato, déjame gozar la vida

Negra no me celes tato, déjame gozar la vida

tú conmigo vives resentida, pero yo te alegro con mi canto

tú conmigo vives resentida, pero yo te alegro con mi canto


cuando salgo de parranda muchas veces me distraigo con algunas amiguitas

pero yo nunca te olvido porque nuestros corazones ya no pueden separarse

lo que pasa es que yo quiero que descanses pa tenerte siempre conservadita

lo que pasa es que yo quiero que descanses pa tenerte siempre conservadita


como ya tú me conoces te agradezco que me perdones si regreso un poco tarde

cuando llegue yo a mi casa quiero verte muy alegre cariñosa y complaciente

pero nunca me recibas con desaire porque así tendré que irme nuevamente

pero nunca me recibas con desaire porque así tendré que irme nuevamente


Esta canción, interpretada por Carlos Vives, fue compuesta por Sergio Moya Molina y dedicada a su esposa Juanita Fula con quien se casó cuando ésta tenía apenas 15 años, y quien, de acuerdo con la canción, se acostumbraba a esperarlo hasta la madrugada cuando él salía de fiesta y con sus “amiguitas”.

Lo más alarmante es que ella, a diferencia de él, no podía salir porque él quiere que ella “descanse para tenerla siempre bien conservadita” y lo peor, quiere que después de pasar la noche en la fiesta con las amigas, ella lo reciba sin desaires para que el no amenace con irse nuevamente.


Desde todos los lados, esta canción está mal. Y, lo más irónico y hasta “bonito” de todo, es que después de 50 años, Juanita y Sergio siguen juntos.


Es solo una muestra a lo que tenían que someterse las mujeres en las épocas de antes. Muy seguramente, casi todas nuestras abuelas estuvieron obligadas a este tipo de conductas sin poder decir o hacer nada al respecto, y probablemente, a muchas cosas más.

1. Arroz con leche – Ronda infantil


Escogí ésta como la número uno porque nos la enseñan desde el kínder:


Arroz con leche,

me quiero casar

con una señorita de la capital

que sepa coser

que sepa bordar

que sepa abrir la puerta

para ir a pasear.

Con ésta sí.

con ésta no,

con esta señorita

me caso yo.

Esta canción es la clara muestra de que el machismo es algo que se transmite de generación en generación y hasta de forma inocente. Hace unos años nadie se preguntaba si la letra de esta ronda infantil tenía un mensaje nocivo de alguna manera; pero sí, lo tiene, y mucho.

Eso de “que sepa coser, que sepa bordar, que sepa abrir la puerta para ir a jugar” es la pura demostración de que tradicionalmente la mujer ha sido concebida únicamente para su papel en las tareas del hogar y nada más; y no debe ser así, como mujeres debemos tener libertad para escoger. Algunas escogen el hogar, pero otras no, y es ahí donde va la crítica.

Además, no habla de las virtudes que ella pueda tener sino que pone el peso en lo que sepa hacer por él y por el hogar, como si se tratara de un trabajo y no de una relación.

No podemos seguir replicando estos patrones machistas desde la infancia en nuestras niñas. Y es justamente lo que hizo una profesora en Argentina; decidió ponerla a sus estudiantes la tarea de cambiar la letra de la canción, por una menos tradicional. Este fue el producto:

Arroz con leche

Yo quiero encontrar

Una compañera que quiera soñar

Que crea en sí misma

Y salga a luchar

Por conquistar sus sueños de más libertad.

Valiente sí, sumisa no. Feliz, alegre y fuerte ¡Te quiero yo!


Hay esperanza.

Por último, como no todo puede ser malo, aquí va también una playlist que armé con todas las personas que me colaboraron para este artículo, de canciones que empoderan a la mujer:

Bibliografía:

Jota Florez Jaramillo. (21 de agosto de 2012). ¿Quién es “La celosa” de la canción que interpreta Carlos Vives?. . Blog Vallenato

Redacción Actualidad. (6 de julio de 2018). La versión feminista de la canción infantil "arroz con leche". Colombia.

Del 10 al 1: Canciones Machistas que Hemos Cantado toda la vida

March 29, 2019
Artículo
por:

Hoy en día somos conscientes de cómo el machismo se ha propagado en la cultura, de eso no hay duda, especialmente a través del arte y los medios; por eso me decidí a hacer una lista de canciones machistas que hemos cantado o bailado toda la vida.

Esta lista tiene aportes de amigos, familiares y compañeros de trabajo. Y mientras la hacía me di cuenta de un común denominador entre todas las canciones, y es que son románticas, la mayoría. Razón por la cual no se puede hablar de misoginia porque a diferencia de esta, el machismo se esconde en forma de amabilidad, de amor apasionado y puro hacia una mujer hasta llegar a cometer alguna locura en nombre de ese amor.

Y así, eso que antes veíamos romántico, hoy ya no lo es tanto, simplemente porque con el pasar del tiempo hemos aceptado de manera firme y con fuerza la convicción de que las mujeres no somos un objeto del cual el hombre pueda poseer o desposeer (y viceversa); pero que por el trasfondo histórico, social y cultural, hemos estado presentes como sustancia de deseo y propiedad, no sólo del hombre, por los siglos de los siglos.

Sin más preámbulo, adelante encontrarán mi ranking de canciones machistas de esas que llamamos “viejitas” y que han sido cantadas de generación en generación, hasta el día de hoy, incluso las disfrutamos. No hay reguetón ni ninguna canción pop. De esas, hay muchas, y ya las conocemos y hasta las cantamos “porque suenan bien”. Pero antes, en la época de nuestros padres, e incluso en nuestra infancia, aún la sociedad no era consciente del machismo tan extremo con el que convivimos en casi todas las esferas de la vida. Y la música es y siempre ha sido una de ellas.


10. La media vuelta – Luis Miguel (José Alfredo Jiménez)


Esta canción, que fue compuesta por José Alfredo Jiménez pero que en su versión más famosa es cantada por Luis Miguel, es el ejemplo perfecto de la romantización del machismo en una relación.

Con esa armonía suave con la que comienza y la voz del Sol de México, hace que las frases que se pronuncian suenen lindas, la letra dice:

Te vas porque yo quiero que te vayas.

A la hora que yo quiera te detengo.

Yo sé que mi cariño te hace falta

Porque quieras o no, Yo soy tu dueño.

Este es el tipo de amor posesivo del que se supone todos tratamos de huir. Navega en esta canción el prototipo de macho que supuestamente sufre por el desamor de la mujer pero es él quien tiene el control. No, ¿cómo así que él la maneja a ella? No eres dueño de nadie. Thank You, next.

9. La falla fue tuya – Diomedes Díaz

En esta joya, el Cacique de la Junta nos trae su versión más machista, categorizando ciertos comportamientos como buenos o malos, o mejor, bien o mal vistos según si los comete el hombre o la mujer:


Yo sé bien que te he sido infiel

pero en el hombre casi no se nota

pero es triste que lo haga una mujer

porque pierde valor y muchas cosas


Desde ya, la infidelidad es triste y daña a cualquiera de los extremos de una relación. Pero con esta frase, la canción está reafirmando esa concepción de que el hombre puede hacer cuanto quiera en una relación y la mujer no, porque pues, el honor de macho herido.

El machismo estableciendo comportamientos relacionales tóxicos desde siempre.

8. Ceniza fría – Los Chiches del Vallenato

Otro vallenato machista. ¡Qué sorpresa!

Oye mujer...

No es que yo diga que eres sin valor

Tú eres la misma y tal vez mejor

Pero es que ya yo no quiero

Sinceramente no puedo

El primero fue primero

Y de segundo no quiero

Prefiero serte sincero

El primero fue primero

Ya de segundo no quiero

Es que no quiero y no quiero

Esta canción es de esas que lo hace enfurecer a uno cuando presta atención de verdad; cuando uno la escucha completa y entiende el contexto, se da cuenta de que el cantante está triste e incluso enojado porque la mujer que dice amar, ya tuvo otro, en la cama. Es decir, como la virginidad se la dio a otro, por eso él ya no la quiere. Y eso, justamente, le quitó todo el valor que ella podía tener para él.

Qué descaro.

7. Cascos ligeros – Alejandro Fernández


Quise tratarte

Como gente y no te gusta

Quieres vivir

Como potranca desbocada

Puedes largarte

La verdad ya no me asusta

Pa' yeguas brutas

Las encuentro por manada

Ya me di cuenta

Que tú no sabes de riendas

Sientes la silla

Y no dejas de reparar

Eres tan bronca

Que cualquier soga revientas

Pues te me largas

Ahora mismo a otro corral

El denominado Potrillo Alejandro Fernández, tenía que hacer honor a su apodo y sacar una canción poniendo a la mujer como su potra. Esta letra, básicamente dice que la mujer es una yegua para domar, reafirmando la concepción de que el hombre es domador y la mujer un animal, una fiera más precisamente, a domesticar. Por Dios.

Además, popularmente, la expresión “cascos ligeros” en México, o lo que acá conocemos como “casquisuelta”, hace referencia a una mujer que lleva una vida sexual “fácil”. Es decir, lo que para muchos hombres es normal, es mal visto en la mujer.

Coherencia.

6. El parrandero – Pastor López


¿Quién no ha cantado y gozado con la música de Pastor López en fin de año? Pues ha llegado a ser uno de los íconos de la fiesta navideña. Así que cuando me encontré con esta canción, me sorprendí de que nunca había prestado atención:

Por qué me reprochas mi amor que yo ande tomando

Si hace tiempo te lo advertí, vete acostumbrando

Ahora vuelvo a casa creyendo que me estás guardando comida, cariño y te encuentro celosa y rabiando

Cuando nos conocimos te dije que yo era parrandero

Y tú me contestaste y eso no importa yo así te quiero

Me gusta el ponche y el trago fuerte, me gusta el vino y la serenata

Andar de farra con los amigos y la sonrisa de una mulata


No está mal que a él le guste la parranda y las mujeres, cada uno hace lo que quiere. Lo que está mal es que la mujer tenga que aguantarse esas cosas. Y lo más sorprendente, es que ella le diga “no importa yo así te quiero”, actitud que era normal para la época en que se escribió la canción, porque era común que las mujeres tenían que aguantarse todas las cosas que el hombre hiciera para no perder su esposo y quedar avergonzadas ante la sociedad, y también, porque se propagaba la idea de que el amor era aguantarlo todo. Y, pues no.


5. La ingrata – Café Tacvba

Esta canción es machista principalmente porque termina en un feminicidio:

Ingrata, no me digas que me quieres

No me digas que me adoras, que me amas, que me extrañas

Que ya no te creo nada

Ingrata, qué no ves que estoy sufriendo

Por favor hoy no me digas que sin mí te estás muriendo

Que tus lágrimas son falsas

Tú desprecias mis palabras y mis besos

Pues si quiero hacerte daño, solo falta que yo quiera

Lastimarte y humillarte

Ingrata, aunque quieras tú dejarme

Los recuerdos de esos días, de las noches tan oscuras

Tú jamás podrás borrarte

Por eso ahora tendré que obsequiarte

Un par de balazos pa' que te duela

Y aunque estoy triste por ya no tenerte

Voy a estar contigo en tu funeral


Con esta canción, la agrupación mexicana consiguió el premio MTV al mejor video latinoamericano en el año 1995 y hace parte de las listas de las mejores canciones de rock en español. Pero en los últimos años, la banda decidió que no interpretaría más la canción.

Y es que claro, hoy en día, cualquier alusión a un feminicidio es alarmante. Pero antes no. Probablemente para la época, esta canción era tomada como una más de despecho cantada por jóvenes inmaduros y exagerados y que quizás nunca se haría real.

Pero hoy sabemos que una cosa así, sí puede ser real.

4. Te compro tu novia – Los Cantantes de Ramón Orlando

Como buena conocedora del merengue, me sorprendí cuando un compañero de trabajo me presentó esta canción. No la había escuchado antes, nunca la he bailado en una fiesta, pero me dijo mi mamá que es un clásico y estuvo muy de moda en un tiempo. Va algo así:


Te compro tu novia

no voy a regatear el precio

ni de pronto el valor.

Te la compro

no creo que saldría cara

ni aunque cueste un millón.

Pues tú me has dicho que

es linda y apasionada

y es buena y adinerada

no cela nunca por nada

y sabe hacerlo todo en la casa.

No sale ni a la esquina

no habla con la vecina

no gasta y economiza

y todo lo resuelve tranquila.

Es frustrante porque le pone precio a la mujer según lo que ella haga fuera y dentro de la casa. Le está diciendo a su amigo que le venda su novia, pues es apasionada y no cela (como si los celos fueran exclusivos de las mujeres) y hace todo en la casa, claro, porque las mujeres solo estamos para estar en la casa.

3. Talento de Televisión – Willie Colón

Si no es porque en una época, un amigo me dedicó esta canción en broma, según él yo no sabía bailar, pero era linda, nunca le hubiera prestado tanta atención:

Y le trae la historia de una mamita en televisión

Que con su trasero supo ganarse la admiración

Causó entre los actores gran simpatía por su esplendor

Y entre las actrices la antipatía por la razón

De que su palanca fuera su cuerpo y no su valor

No tiene talento, pero muy buena moza

Tiene buen cuerpo y es otra cosa

Muy poderosa en televisión

Tiene un trasero que causa sensación

Esta canción, de manera automática lo pone a uno a bailar y a cantar apenas empieza a sonar. Escuché alguna vez que en el medio está el chisme de que esta canción Willie Colón la compuso inspirado en Thalía, pero la verdad es que esta canción fue compuesta por Amilcar Boscán por allá en los 70´s.

Cuenta la historia de una mujer que consigue escalar en el mundo de la televisión por su cuerpo, por su “trasero que causa sensación” pero no porque tenga algún talento, y, además, es una crítica contra ella, por usar su cuerpo como el medio para tener éxito, dejando por fuera el hecho de que en la mayoría de los casos, son los hombres de la industria los primeros en aprovecharse de su poder y su posición, para hacerle propuestas indecentes y acosar a las mujeres prometiéndoles con eso una carrera de éxito, y porque en la mayoría de industrias a una mujer le miran primero su físico antes que su talento o su preparación.

Lejos de ser solo una canción, es una realidad dentro de la industria a lo que se someten las mujeres. Historias como estas conocemos muchas.

(Y, Camilo, sí sé bailar.)

2. La celosa – por Carlos Vives


¿Quién no ha cantado esta canción en una reunión familiar con una parranda vallenata o con sus amigos en un paseo en la piscina? No pude escoger una parte pequeña de la canción solamente, porque casi todas las frases son polémicamente machistas. Va así:


Cuando salga de mi casa y me demore por la calle no te preocupes Juanita

porque tú muy bien lo sabes que me gusta la parranda y tengo muchas amistades

y si acaso no regreso por la tarde volveré al siguiente día en la mañanita

y si acaso no regreso por la tarde volveré al siguiente día en la mañanita

si me encuentro con alguna amiga que me brinda su cariño yo le digo que la quiero

pero no es con toda el alma solamente yo le presto el corazón por un ratico

todo eso son amores pasajeros y a mi casa vuelvo siempre completito


Negra no me celes tato, déjame gozar la vida

Negra no me celes tato, déjame gozar la vida

tú conmigo vives resentida, pero yo te alegro con mi canto

tú conmigo vives resentida, pero yo te alegro con mi canto


cuando salgo de parranda muchas veces me distraigo con algunas amiguitas

pero yo nunca te olvido porque nuestros corazones ya no pueden separarse

lo que pasa es que yo quiero que descanses pa tenerte siempre conservadita

lo que pasa es que yo quiero que descanses pa tenerte siempre conservadita


como ya tú me conoces te agradezco que me perdones si regreso un poco tarde

cuando llegue yo a mi casa quiero verte muy alegre cariñosa y complaciente

pero nunca me recibas con desaire porque así tendré que irme nuevamente

pero nunca me recibas con desaire porque así tendré que irme nuevamente


Esta canción, interpretada por Carlos Vives, fue compuesta por Sergio Moya Molina y dedicada a su esposa Juanita Fula con quien se casó cuando ésta tenía apenas 15 años, y quien, de acuerdo con la canción, se acostumbraba a esperarlo hasta la madrugada cuando él salía de fiesta y con sus “amiguitas”.

Lo más alarmante es que ella, a diferencia de él, no podía salir porque él quiere que ella “descanse para tenerla siempre bien conservadita” y lo peor, quiere que después de pasar la noche en la fiesta con las amigas, ella lo reciba sin desaires para que el no amenace con irse nuevamente.


Desde todos los lados, esta canción está mal. Y, lo más irónico y hasta “bonito” de todo, es que después de 50 años, Juanita y Sergio siguen juntos.


Es solo una muestra a lo que tenían que someterse las mujeres en las épocas de antes. Muy seguramente, casi todas nuestras abuelas estuvieron obligadas a este tipo de conductas sin poder decir o hacer nada al respecto, y probablemente, a muchas cosas más.

1. Arroz con leche – Ronda infantil


Escogí ésta como la número uno porque nos la enseñan desde el kínder:


Arroz con leche,

me quiero casar

con una señorita de la capital

que sepa coser

que sepa bordar

que sepa abrir la puerta

para ir a pasear.

Con ésta sí.

con ésta no,

con esta señorita

me caso yo.

Esta canción es la clara muestra de que el machismo es algo que se transmite de generación en generación y hasta de forma inocente. Hace unos años nadie se preguntaba si la letra de esta ronda infantil tenía un mensaje nocivo de alguna manera; pero sí, lo tiene, y mucho.

Eso de “que sepa coser, que sepa bordar, que sepa abrir la puerta para ir a jugar” es la pura demostración de que tradicionalmente la mujer ha sido concebida únicamente para su papel en las tareas del hogar y nada más; y no debe ser así, como mujeres debemos tener libertad para escoger. Algunas escogen el hogar, pero otras no, y es ahí donde va la crítica.

Además, no habla de las virtudes que ella pueda tener sino que pone el peso en lo que sepa hacer por él y por el hogar, como si se tratara de un trabajo y no de una relación.

No podemos seguir replicando estos patrones machistas desde la infancia en nuestras niñas. Y es justamente lo que hizo una profesora en Argentina; decidió ponerla a sus estudiantes la tarea de cambiar la letra de la canción, por una menos tradicional. Este fue el producto:

Arroz con leche

Yo quiero encontrar

Una compañera que quiera soñar

Que crea en sí misma

Y salga a luchar

Por conquistar sus sueños de más libertad.

Valiente sí, sumisa no. Feliz, alegre y fuerte ¡Te quiero yo!


Hay esperanza.

Por último, como no todo puede ser malo, aquí va también una playlist que armé con todas las personas que me colaboraron para este artículo, de canciones que empoderan a la mujer:

Bibliografía:

Jota Florez Jaramillo. (21 de agosto de 2012). ¿Quién es “La celosa” de la canción que interpreta Carlos Vives?. . Blog Vallenato

Redacción Actualidad. (6 de julio de 2018). La versión feminista de la canción infantil "arroz con leche". Colombia.

Prohibida su reproducción parcial o total, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su autor y Revista Level.

COPYRIGHT © 2019 RevistaLevel.com.co

Lo mejor de Revista Level enviado a tu email

Inscríbete para obtener los mejores contenidos sobre género, feminismo y comunidad LGBT

¡Gracias por inscribirte!

Te enviaremos a tu correo
nuestras publicaciones.

¡Ups! Algo salió mal, intenta de nuevo.

Al inscribirte a este correo electrónico, aceptas recibir noticias, ofertas e información de Revista Level Human Rights. Haz clic aquí para visitar nuestra Política de Datos. En cada correo electrónico se proporcionan enlaces para cancelar tu suscripción.

Arriba