No items found.
Lidiia Nemyrova

“Pensamientos políticos vienen a mi

Me hablan de libertad de elegir y decidir

Pensamientos políticos me agobian 

Cuando escucho las razones que

Movilizan las elecciones…”

“La libertad política” es a veces cruel, se presenta y se disfraza de elección, salvación y oposición; se viste de izquierda, derecha, centro, o cualquier otra corriente que se declara “independiente”,  no es fácil ejercer la libertad en una sociedad donde unos pocos mueven los hilos del poder; y, donde nos hacen creer que se está ejerciendo un “voto libre”.

¿Será libre? cuando simplemente pensamos en marcar la casilla por obligación, porque tocó, porque no hay elección, porque no puede subir la oposición, porque es menos ladrón, porque promete salvación, porque lo infló un medio de comunicación, porque tenemos miedo, porque todavía existe discriminación, por sesgos de género, por odios personales, por lo que digan las encuestas o simplemente porque te ofrece dádivas en forma descarada.

¿Será libre? Cuando una y otra corriente convierten las redes sociales en plataformas de guerra, cuando se contratan bots para influir en la opinión pública, cuando los medios de comunicación utilizan fake news para afectar a uno u otro candidato, cuando el  lenguaje político es destilar odio por éste o por aquel, y cuando las personas se prestan a este juego de poder.

¿De qué libertad política estamos hablando? ¿De la que prefiere votar por la guerra, la desigualdad, la discriminación y la exclusión social? ¿la que prefiere seguir atada a falsos privilegios que realmente son cadenas del sistema financiero? o ¿la que sigue en una burbuja de indiferencia? ¿Esa es realmente la libertad que defendemos?

Pareciera que el ambiente político otorga licencia para sacar lo peor de cada quien, las familias se dividen y amistades se enemistan;  los sesgos, el clasismo y la discriminación salen a flote, las maquinarias arremeten sin piedad para perpetuarse en el poder; la gente vota por el odio al otro y no por convicción, las elecciones parecen otro día más de pura alienación. Y nuevamente el voto puede terminar en una gran decepción.

Tal vez la sociedad aún no está preparada para la verdadera libertad política, aquella libre de miedo, egoísmos y odios. ¿Cuándo aprenderemos? Por ahora quedan las acciones que como personas libres podemos emprender desde nuestros entornos, nuestros roles, y nuestras vidas en pro de una mejor sociedad, más justa, más libre y más equitativa. La libertad política comienza en nuestro interior, en nuestros pensamientos políticos y nuestras decisiones cotidianas.

LA PAZ ES LIBERTAD, A VOTAR POR LA PAZ.

Galería

No items found.
Lidiia Nemyrova

“Pensamientos políticos vienen a mi

Me hablan de libertad de elegir y decidir

Pensamientos políticos me agobian 

Cuando escucho las razones que

Movilizan las elecciones…”

“La libertad política” es a veces cruel, se presenta y se disfraza de elección, salvación y oposición; se viste de izquierda, derecha, centro, o cualquier otra corriente que se declara “independiente”,  no es fácil ejercer la libertad en una sociedad donde unos pocos mueven los hilos del poder; y, donde nos hacen creer que se está ejerciendo un “voto libre”.

¿Será libre? cuando simplemente pensamos en marcar la casilla por obligación, porque tocó, porque no hay elección, porque no puede subir la oposición, porque es menos ladrón, porque promete salvación, porque lo infló un medio de comunicación, porque tenemos miedo, porque todavía existe discriminación, por sesgos de género, por odios personales, por lo que digan las encuestas o simplemente porque te ofrece dádivas en forma descarada.

¿Será libre? Cuando una y otra corriente convierten las redes sociales en plataformas de guerra, cuando se contratan bots para influir en la opinión pública, cuando los medios de comunicación utilizan fake news para afectar a uno u otro candidato, cuando el  lenguaje político es destilar odio por éste o por aquel, y cuando las personas se prestan a este juego de poder.

¿De qué libertad política estamos hablando? ¿De la que prefiere votar por la guerra, la desigualdad, la discriminación y la exclusión social? ¿la que prefiere seguir atada a falsos privilegios que realmente son cadenas del sistema financiero? o ¿la que sigue en una burbuja de indiferencia? ¿Esa es realmente la libertad que defendemos?

Pareciera que el ambiente político otorga licencia para sacar lo peor de cada quien, las familias se dividen y amistades se enemistan;  los sesgos, el clasismo y la discriminación salen a flote, las maquinarias arremeten sin piedad para perpetuarse en el poder; la gente vota por el odio al otro y no por convicción, las elecciones parecen otro día más de pura alienación. Y nuevamente el voto puede terminar en una gran decepción.

Tal vez la sociedad aún no está preparada para la verdadera libertad política, aquella libre de miedo, egoísmos y odios. ¿Cuándo aprenderemos? Por ahora quedan las acciones que como personas libres podemos emprender desde nuestros entornos, nuestros roles, y nuestras vidas en pro de una mejor sociedad, más justa, más libre y más equitativa. La libertad política comienza en nuestro interior, en nuestros pensamientos políticos y nuestras decisiones cotidianas.

LA PAZ ES LIBERTAD, A VOTAR POR LA PAZ.

Prohibida su reproducción parcial o total, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su autor y Revista Level.

COPYRIGHT © RevistaLevel.com.co

Arriba