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Reino Unido Quiere Acabar Con El Sesgo Del Venture Capital. Los Inversionistas Ayudarán A Escribir Las Reglas

El Gobierno británico propone rastrear las barreras de financiación de las fundadoras. Los estándares serán voluntarios y codiseñados con los propios fondos.

Por Colombia
3 min de lectura
Dos profesionales de tecnología conversan junto a equipamiento tecnológico; fotografía del comunicado oficial británico.
Fotografía: Gobierno del Reino Unido / GOV.UK

Por cada libra que el capital de riesgo invierte en Reino Unido, apenas dos peniques llegan a empresas fundadas por mujeres, según las cifras citadas por el Gobierno británico.

El 29 de octubre, Londres anunció una iniciativa para abordar esa desigualdad. Entre las medidas figura un estándar destinado a mejorar las prácticas de inversión, ampliar los canales por los que los fondos encuentran startups y registrar qué ocurre con las emprendedoras desde que presentan su proyecto hasta que reciben una decisión.

Hay una particularidad en el diseño: los inversionistas participarán en la elaboración de las nuevas reglas. Y cumplirlas será voluntario.

La propuesta plantea una cuestión relevante para cualquier país que pretenda corregir desigualdades dentro de una industria privada: ¿hasta dónde puede llegar una reforma cuando su aplicación depende de la voluntad de quienes deben cambiar sus prácticas?

El Sesgo Puede Estar En Cualquier Etapa

Conseguir una inversión no depende exclusivamente de presentar una buena idea. Antes de recibir dinero, una fundadora necesita entrar en el radar de los fondos, conseguir reuniones, superar evaluaciones, negociar una valoración y convencer a un comité de inversión.

La propuesta británica reconoce la importancia de observar ese recorrido. El nuevo Inclusive Investment Standard podría impulsar a los fondos a registrar la progresión de empresas lideradas por mujeres, desde el primer contacto hasta la decisión final. También contempla ampliar las fuentes de oportunidades de inversión, conocidas en el sector como deal sourcing.

Sin datos sobre quién presenta proyectos, quién consigue reuniones y quién recibe ofertas, las cifras finales de financiación solo muestran el resultado de un proceso cuyas decisiones permanecen, en gran medida, fuera de la vista pública.

Sin embargo, el Gobierno todavía no ha detallado obligaciones de publicación individual para cada fondo, mecanismos de auditoría independientes ni sanciones por incumplimiento. El estándar está en fase de elaboración. No sería correcto presentar esos mecanismos como si ya existieran.

Los Inversionistas También Diseñarán La Solución

Entre los participantes anunciados para el proceso figuran firmas como Balderton Capital y Octopus Ventures, además de organizaciones empresariales y representantes del ecosistema tecnológico.

Su participación puede aportar conocimiento práctico sobre cómo funcionan los comités de inversión, las decisiones de riesgo y los procesos de selección. Pero también plantea un problema de gobernanza.

Los fondos no son observadores neutrales de un sistema que se pretende reformar. Son participantes directos, con intereses comerciales, responsabilidades frente a sus inversionistas y capacidad para decidir qué empresas reciben financiación.

Incluirlos en la elaboración de estándares puede facilitar su adopción. También hace indispensable examinar quién representa a las fundadoras que no consiguieron financiación y qué capacidad real tienen para influir en el resultado.

La Diferencia Entre Una Promesa Y Una Obligación

El Gobierno también presentó el Tech Forward Standard, centrado en cultura laboral y mecanismos de denuncia del acoso. La iniciativa responde a un problema más amplio que la financiación: las mujeres representan el 22% de la fuerza laboral británica de tecnologías de la información, según las cifras oficiales citadas en el anuncio.

En una consulta gubernamental, el 74% de quienes respondieron consideró que mejorar la cultura laboral favorecería la progresión y el liderazgo de las mujeres en tecnología. Esa cifra refleja las opiniones de las personas participantes en la consulta; no debe interpretarse como una encuesta representativa de toda la población británica.

La diferencia más concreta aparece en otro programa. TechFirst Women’s Programme plantea apoyar a 300 mujeres mediante mentoría, formación y conexión con vacantes reales, con el objetivo de que consigan empleos remunerados de al menos seis meses antes de marzo de 2027.

Es una meta verificable. Pero sigue siendo un objetivo, no 300 contrataciones ya realizadas. Además, el Gobierno anunció para 2027 un programa dirigido a ayudar a empresas tecnológicas lideradas por mujeres a crecer y conseguir inversión.

Lo Que Tendrá Que Demostrar Reino Unido

Una reforma efectiva del venture capital debería permitir responder preguntas incómodas con datos. ¿Cuántas emprendedoras consiguieron reuniones? ¿Cuántas fueron rechazadas? ¿En qué etapa? ¿Con qué criterios? ¿Cambió la proporción de capital recibido? ¿Qué fondos adoptaron las medidas y cuáles no?

Las cifras agregadas sobre participación femenina pueden mostrar avances, pero no explican por sí solas cómo se toman las decisiones.

Reino Unido ha identificado una parte importante del problema: la opacidad del proceso de financiación. Su próximo desafío será decidir cuánta transparencia está dispuesto a exigirle a una industria acostumbrada a mantener privadas muchas de sus decisiones.

Porque un estándar voluntario puede cambiar prácticas. Lo que todavía debe demostrar es que puede cambiar resultados.

Fuente principal: Gobierno del Reino Unido, comunicado del 29 de octubre de 2026.

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