Violencia Ejercida a través de la Ciencia del Género

June 9, 2019
Artículo
por:
Ilustración de: Desastre MX

Se han establecido diferentes definiciones para nuestra sexualidad, en la teoría son varias dependiendo del propósito pero podemos resumirlo en 6: el sexo cromosómico (XX para mujer y XY para hombre); sexo gonadal (tipo de gónadas: ovarios o testículos); sexo genital interno (útero y otras estructuras); sexo genital externo (vagina, pene o ambiguo); el género de crianza que abarca todo tipo de estereotipos en comportamiento, ropa, colores, juegos y por último, el género social que es como queremos desenvolvernos ante las otras personas.

Siempre se ha tratado de encasillar el género y la sexualidad como hombre o como mujer, sin embargo, esto no siempre es así. Hay diferentes condiciones en los que no podemos hacer una definición ni de género ni de sexo que es lo que podemos llamar intersexualidad, esto abarca más de 30 condiciones diferentes y todas se originan prenatalmente durante el desarrollo sexual del feto donde se desarrollan variaciones genéticas ocasionando fenotipos cruzados.

Una de las condiciones que afecta la salud de quienes la padecen es la ausencia de un cromosoma o cromosomas extra en el par genético que define el sexo. La primera es el síndrome de Turner, quedando sólo el cromosoma X, al no tener otro cromosoma que inhiba los caracteres femeninos sólo se obtienen características femeninas, pero afecta el sistema reproductivo, el crecimiento y otras características fenotípicas como la altura y el tamaño de cuello.

Por otro lado, cuando se tienen cromosomas extras, es decir, XXY se obtienen ambos fenotipos, lo que se ha denominado como el síndrome de Klinefelter, personas que al nacer parecen hombres pero que con la adolescencia desarrollan características femeninas, presentan características como: senos, pene, cintura estrecha, pero también da otras características como una altura superior y extremidades muy largas, el síndrome también puede provocar menos vello, menor producción de testosterona y afecta el crecimiento de los testículos.

Así, una persona intersexual es quien no está definido ni como hombre ni como mujer, el resultado de las variaciones intersexuales es la ambigüedad de la anatomía sexual o la discrepancia entre el fenotipo (lo que vemos) y el genotipo (genes XX o XY). Hormonalmente también hay otro tipo de trastornos que modifican la cantidad de testosterona en el cuerpo lo que feminiza o masculiniza el cuerpo.

Una de las enfermedades que causa desequilibrios hormonales es la Hiperplasia Suprarrenal Congénita, las glándulas suprarrenales son las encargadas de producir cortisol (controla los niveles de energía y glucosa en la sangre), aldosterona (controla los niveles de sal en la sangre) y andrógenos (hormonas sexuales que pueden convertirse en testosterona). Un exceso de testosterona puede hacer que una persona que genéticamente está definido como mujer (XX) pueda desarrollar caracteres masculinos, los labios mayores de la vagina se fusionan y lo que sería un clítoris muy grande, se considera también un pene muy pequeño. Estas características también se desarrollan cuando en el feto hay deficiencia de aromatasa que es la hormona encargada de transformar las hormonas masculinas en femeninas.

Cuando un hombre (XY) no se expone a las cantidades suficientes de testosterona, podría desarrollar una abertura en lo que sería el escroto y que podría parecer una vagina, un pene un tanto pequeño y los testículos no descienden. Estas alteraciones también se deben al síndrome de insensibilidad a los andrógenos por lo que algunos hombres no desarrollan las gónadas y el resto de características masculinas.

La concepción actual de lo que es la intersexualidad ha ido cambiando conforme se han estudiado y comprendido las características biológicas de estas personas, sin embargo, la conciencia, tolerancia y comprensión no siempre ha existido. La intersexualidad se presenta en 1 por cada 1500 personas, es un tema a tener en cuenta ya que no siempre hay espacio para estas personas que no pueden encasillarse en hombre o mujer.

John Money psicólogo neozelandés que era respetado como un experto en el comportamiento sexual, profesor de psicología y pediatría en la Universidad John Hopkins, hizo un estudio en el cual afirmaba que el género de una persona se daba únicamente por el género de crianza, en 1966 realizó un experimento con gemelos idénticos en el cual uno de estos gemelos había sido víctima de una mala circuncisión por lo que recomendó que se hiciera una operación para reasignación de género y que fuera criado como niña. Este experimento fue base para una teoría que fue casi un protocolo por muchos años, sin embargo, estos procedimientos llevaron al suicidio a este niño.

Los niños intersexuales por mucho tiempo fueron y siguen siendo víctimas de procedimientos que de tener la edad y capacidad de decidir no llevarían a cabo. Hay miles de casos en los que amputaron, cosieron y “reconstruyeron” partes para hacer que los niños encajaran en lo que es un hombre o una mujer. Los tratamientos hormonales a los que son sometidos tiene efectos secundarios más allá de lo físico. Muchas personas incluso no sabían que habían sido reasignados por lo que al momento de enterarse de su verdadera condición al nacer comprendieron por qué siempre se habían sentido incómodos con su rol y algunos decidieron ser lo que realmente son: intersexuales.

La comprensión de la diversidad de género se afirma en los avances en el estudio de la diferenciación sexual prenatal en la cual se empiezan a comprender toda esta amplia gama de identidades, sin embargo, es tarea de todos, saber y comprender que no podemos encasillar únicamente en hombres y mujeres, debemos tomar conciencia sobre lo que estas personas sienten y piensan, sobre las dificultades que pasan cuando tratan de hacer que parezcan lo que otros quieren que sean.

Violencia Ejercida a través de la Ciencia del Género

November 30, 2018
Artículo
por:
Ilustración de: Desastre MX

Se han establecido diferentes definiciones para nuestra sexualidad, en la teoría son varias dependiendo del propósito pero podemos resumirlo en 6: el sexo cromosómico (XX para mujer y XY para hombre); sexo gonadal (tipo de gónadas: ovarios o testículos); sexo genital interno (útero y otras estructuras); sexo genital externo (vagina, pene o ambiguo); el género de crianza que abarca todo tipo de estereotipos en comportamiento, ropa, colores, juegos y por último, el género social que es como queremos desenvolvernos ante las otras personas.

Siempre se ha tratado de encasillar el género y la sexualidad como hombre o como mujer, sin embargo, esto no siempre es así. Hay diferentes condiciones en los que no podemos hacer una definición ni de género ni de sexo que es lo que podemos llamar intersexualidad, esto abarca más de 30 condiciones diferentes y todas se originan prenatalmente durante el desarrollo sexual del feto donde se desarrollan variaciones genéticas ocasionando fenotipos cruzados.

Una de las condiciones que afecta la salud de quienes la padecen es la ausencia de un cromosoma o cromosomas extra en el par genético que define el sexo. La primera es el síndrome de Turner, quedando sólo el cromosoma X, al no tener otro cromosoma que inhiba los caracteres femeninos sólo se obtienen características femeninas, pero afecta el sistema reproductivo, el crecimiento y otras características fenotípicas como la altura y el tamaño de cuello.

Por otro lado, cuando se tienen cromosomas extras, es decir, XXY se obtienen ambos fenotipos, lo que se ha denominado como el síndrome de Klinefelter, personas que al nacer parecen hombres pero que con la adolescencia desarrollan características femeninas, presentan características como: senos, pene, cintura estrecha, pero también da otras características como una altura superior y extremidades muy largas, el síndrome también puede provocar menos vello, menor producción de testosterona y afecta el crecimiento de los testículos.

Así, una persona intersexual es quien no está definido ni como hombre ni como mujer, el resultado de las variaciones intersexuales es la ambigüedad de la anatomía sexual o la discrepancia entre el fenotipo (lo que vemos) y el genotipo (genes XX o XY). Hormonalmente también hay otro tipo de trastornos que modifican la cantidad de testosterona en el cuerpo lo que feminiza o masculiniza el cuerpo.

Una de las enfermedades que causa desequilibrios hormonales es la Hiperplasia Suprarrenal Congénita, las glándulas suprarrenales son las encargadas de producir cortisol (controla los niveles de energía y glucosa en la sangre), aldosterona (controla los niveles de sal en la sangre) y andrógenos (hormonas sexuales que pueden convertirse en testosterona). Un exceso de testosterona puede hacer que una persona que genéticamente está definido como mujer (XX) pueda desarrollar caracteres masculinos, los labios mayores de la vagina se fusionan y lo que sería un clítoris muy grande, se considera también un pene muy pequeño. Estas características también se desarrollan cuando en el feto hay deficiencia de aromatasa que es la hormona encargada de transformar las hormonas masculinas en femeninas.

Cuando un hombre (XY) no se expone a las cantidades suficientes de testosterona, podría desarrollar una abertura en lo que sería el escroto y que podría parecer una vagina, un pene un tanto pequeño y los testículos no descienden. Estas alteraciones también se deben al síndrome de insensibilidad a los andrógenos por lo que algunos hombres no desarrollan las gónadas y el resto de características masculinas.

La concepción actual de lo que es la intersexualidad ha ido cambiando conforme se han estudiado y comprendido las características biológicas de estas personas, sin embargo, la conciencia, tolerancia y comprensión no siempre ha existido. La intersexualidad se presenta en 1 por cada 1500 personas, es un tema a tener en cuenta ya que no siempre hay espacio para estas personas que no pueden encasillarse en hombre o mujer.

John Money psicólogo neozelandés que era respetado como un experto en el comportamiento sexual, profesor de psicología y pediatría en la Universidad John Hopkins, hizo un estudio en el cual afirmaba que el género de una persona se daba únicamente por el género de crianza, en 1966 realizó un experimento con gemelos idénticos en el cual uno de estos gemelos había sido víctima de una mala circuncisión por lo que recomendó que se hiciera una operación para reasignación de género y que fuera criado como niña. Este experimento fue base para una teoría que fue casi un protocolo por muchos años, sin embargo, estos procedimientos llevaron al suicidio a este niño.

Los niños intersexuales por mucho tiempo fueron y siguen siendo víctimas de procedimientos que de tener la edad y capacidad de decidir no llevarían a cabo. Hay miles de casos en los que amputaron, cosieron y “reconstruyeron” partes para hacer que los niños encajaran en lo que es un hombre o una mujer. Los tratamientos hormonales a los que son sometidos tiene efectos secundarios más allá de lo físico. Muchas personas incluso no sabían que habían sido reasignados por lo que al momento de enterarse de su verdadera condición al nacer comprendieron por qué siempre se habían sentido incómodos con su rol y algunos decidieron ser lo que realmente son: intersexuales.

La comprensión de la diversidad de género se afirma en los avances en el estudio de la diferenciación sexual prenatal en la cual se empiezan a comprender toda esta amplia gama de identidades, sin embargo, es tarea de todos, saber y comprender que no podemos encasillar únicamente en hombres y mujeres, debemos tomar conciencia sobre lo que estas personas sienten y piensan, sobre las dificultades que pasan cuando tratan de hacer que parezcan lo que otros quieren que sean.

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